Redacción
En pleno corazón urbano de Hermosillo, el desierto sonorense volvió a sorprender: un equipo de investigadores mexicanos describió una nueva especie de araña hallada en el Cerro Altares, bautizada como Filistatinella bacanora, en homenaje a la bebida destilada símbolo de la identidad sonorense.
El hallazgo fue publicado en la revista Acta Zoológica Mexicana y es resultado del trabajo de David Chamé Vázquez, investigador visitante en la Universidad Estatal de Sonora (UES) y autor principal del estudio; Karime G. Gómez Moreno, coautora egresada de Hermosillo; y María Luisa Jiménez, reconocida como la primera aracnóloga de México.
Para la rectora Martha Patricia Patiño Fierro, descubrimientos como este reafirman el papel que juega la UES como espacio de vinculación científica de primer nivel, en línea con el impulso que el gobernador Alfonso Durazo Montaño ha dado al desarrollo del conocimiento en la entidad.
La elección del nombre fue deliberada, explicó el profesor David Chamé Vázquez. El bacanora estuvo prohibido durante casi un siglo por una ley seca local, lo que obligó a sus productores a fabricarlo en la clandestinidad, ocultándose en cuevas y barrancos del desierto. Que la nueva especie habite bajo las piedras resultó una coincidencia tan elocuente como inevitable: ambos sobrevivieron resguardados por el territorio sonorense.
El lugar del descubrimiento añade una dimensión adicional al hallazgo. El Cerro Altares es una zona de fuerte impacto urbano, y que en él prospere una especie hasta ahora desconocida para la ciencia demuestra que los ecosistemas locales conservan una riqueza biológica mayor de la que suele reconocerse. Sonora, segundo estado más extenso del país, mantiene aún muchos secretos en su fauna.
Chamé Vázquez señaló que es muy probable que se descubran muchas más especies de arañas y otros arácnidos en la entidad. Actualmente, el equipo desarrolla investigaciones en el sur de Sonora en colaboración con Andrés Alvarado, profesor de la Licenciatura en Ecología de la UES, lo que augura nuevos hallazgos en los próximos meses.
El ejemplar adulto macho de Filistatinella bacanora mide apenas 2.2 milímetros de longitud, una escala diminuta que no hace sino subrayar cuánta diversidad puede esconderse a simple vista en el territorio sonorense.
elinformante
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