Por María Guadalupe Lugo García/Tomado de gaceta.unam.mx
En el ámbito deportivo es persistente la desigualdad entre mujeres y hombres, el ingreso de ellas a este terreno ha sido tardío y hay menos representación femenina en todas las ramas deportivas, en particular en los más espectaculares y por supuesto en aquellos donde hay mayor cantidad de dinero, como el futbol soccer, apuntó Hortensia Moreno Esparza, especialista del Centro de Investigaciones y Estudios de Género.
Desde el surgimiento de las primeras formas organizadas del deporte existe un esfuerzo social por excluir a las mujeres; la aparición de la institución deportiva está marcada por la idea de que quienes tienen que practicar el deporte son los hombres. Todavía a finales del siglo XIX se consideraba a las mujeres como seres delicados; a ellas se les asocia con la belleza y la debilidad, en tanto que a los hombres se les identifica con la fuerza y todas aquellas virtudes asociadas con la práctica deportiva: disciplina, competencia, afán de ganar, etcétera, indicó.
Al dictar la conferencia “La persistente desigualdad de género en el campo deportivo”, Hortensia Moreno señaló que a pesar de que hoy muchas mujeres participan en la práctica deportiva, ésta sigue siendo productora y reproductora de la masculinidad. Por ejemplo, en el futbol soccer, como en prácticamente todos los espacios de la vida laboral y profesional, existe la brecha salarial entre hombres y mujeres. “Es decir, a nivel global nosotras ganamos una fracción del salario que ellos perciben, y en el deporte la diferencia en los ingresos promedio entre ambos grupos es espeluznante y en México es abismal”.
La proporción promedio indica que las mujeres futbolistas ganan una fracción pequeña de lo que perciben los hombres en esta actividad deportiva. “Las disparidades a menudo superan un 90 o 95 % la diferencia en favor de ellos”.
Ese es ya un indicador de que esta actividad deportiva en su rama femenil, a pesar de que tiene un enorme impulso y ha logrado desarrollarse en este nuevo marco social, se sigue considerando una actividad secundaria. “Seguimos pensando que se trata de un deporte de hombres”.
En el marco del ciclo de conferencias “Las mujeres también jugamos futbol”, organizado por el Centro de Enseñanza para Extranjeros, la especialista expuso que, de acuerdo con datos de la FIFA, en 2025 el salario promedio anual de una futbolista profesional fue de 10 mil 900 dólares anuales, aproximadamente unos 18 mil pesos mexicanos al mes.
En tanto que, en la Premier League, máxima categoría del sistema de ligas de futbol de Inglaterra, los jugadores promediaron más de 3 millones de libras al año, mientras que sus contrapartes femeninas, pertenecientes a la Superliga, jugadoras de élite, apenas percibieron 47 mil libras. “Hablamos de atletas con el mismo nivel profesional, pero por el hecho de ser mujeres pueden ganar 50 y hasta 200 veces menos que los futbolistas hombres”.
En México, las mujeres de la Liga MX percibían salarios aún más inferiores, que iban de 100 a 200 veces menores que los hombres. Es decir, 3 mil 500 pesos mensuales contra 545 mil pesos y más en la liga varonil. “De lo que hablamos es que un jugador profesional de futbol soccer en México puede vivir muy bien con su salario mensual; sin embargo, ¿cómo le hace una futbolista profesional para vivir con 3 mil 500 pesos mensuales?”
El salario promedio en la liga femenil se incrementó a 10 mil pesos mensuales; algunas jugadoras, que son las estrellas, perciben entre 100 mil y 150 mil pesos anuales. En tanto que para algunos jugadores en la liga varonil su salario podría ser de 90 millones de pesos al año.
Por otra parte, planteó, “está demostrado que si desde edades tempranas las infancias aprenden a jugar o practican algún deporte en equipos mixtos tienden a romper estereotipos de género, aprenden camaradería. Los equipos exclusivos de varones, por alguna alquimia social y psicológica, tienden a ser misóginos.
elinformante
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